
No me preguntes nada, amigo mío,
y si me ves llorar toma mi mano,
seca mis lágrimas , con la yema de tus dedos
y deja que repose entre tus brazos.
No quieras entender esta tristeza,
no intentees comprenderme
porque esta´ muy dentro de mi alma
y yal vez hoy no sepas encontrarla.
Llévame lejos, allí donde se unen
el mar y el horizonte,
allá donde las nubes se mezclan con el agua
mientras el sol las tiñe poco a poco.
Porque asi podré, sin duda alguna,
arrancar esta duda que me oprime,
quiero que me acaricies suavemente
mientras la brisa nos hace compañia.
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